(Clarin, 29 Nov.)
Caminar, andar en bicicleta y comer menos carne son hábitos tradicionalmente ligados a la vida sana. Pero ahora se cree que podrían ser útiles para combatir el cambio climático. Estudios publicados ayer por la revista británica The Lancet con motivo de la cumbre sobre el clima de Copenhague (del 7 al 18 de diciembre), destacan que los beneficios podrían tener estas acciones para el clima y la salud. ”Quienes toman las decisiones políticas han sido lentos a la hora de reconocer que lo que está en juego con el cambio climático es el peligro de los impactos que puede tener sobre la salud humana y la calidad de vida”, indicó en un artículo la directora de la Organización Mundial de la Salud, Margaret Chan. Entre las iniciativas que propone The Lancet para reducir el impacto negativo del cambio climático, figura la concepción de ciudades para peatones y usuarios de bicicletas. Esto, según la revista, sería más productivo que impulsar el desarrollo de autos con baja emisión de dióxido de carbono (CO2). Un modelo basado en dos ciudades -Londres y Nueva Delhi- muestra que si se privilegia a peatones y bicicletas, se reduciría sensiblemente el número de enfermedades cardíacas y de accidentes cerebrovasculares. Asimismo, la agricultura y la alimentación representan entre un 10% y un 12% de las emisiones mundiales de gas con efecto invernadero. Una reducción del 30% de la producción y el consumo de carne entre los principales productores, asociada a una mejora de las tecnologías, permitiría reducir sensiblemente las emisiones de CO2 y disminuir así el número de enfermedades cardíacas. Por otra parte, una reducción de la electricidad producida a partir de energías fósiles (gas, carbón y petróleo) sería benéfica para el clima y la salud, ya que reduciría la contaminación del aire.