Atractivo a la vista y sorprendente al paladar, el sushi se ha convertido en parte de un estilo de vida sano, refinado y que aboga por el minimalismo en cantidades y calorías. Aparte de su atractivo en formas, texturas, sabores y colores, la cocina japonesa es una de las mejores elecciones para tu salud y tu línea.
Contraste de sabores
El sushi son básicamente bocaditos de arroz cocido y pescado crudo. ¿Piensas que serás incapaz de tragártelo? Te aseguramos que sí, sabe parecido al salmón ahumado o al carpaccio y se acompaña con alguna salsa de soja o picante. Si nunca has ido a un restaurante japonés, te fascinará la mezcla dietética y estética: arquitectura minimalista, refinamiento exótico y delicatessen culinarias presentadas de forma exquisita. El contraste de sabores, sobre todo agridulces, te sorprenderá mucho. Aunque al principio pueda costarte con ciertos pescados más fuertes, te acabará conquistando y pareciéndote delicioso. El sushi y la cocina oriental se han puesto tan de moda que los sitios más ‘in’ -restaurantes, spas y hasta espacios de moda- ofrecen menús ligeros a base de sushi. Una opción muy chic para comer durante un día de compras.
Ideal para cuidar la línea
¿Quieres una razón de peso para aficionarte al sushi? Una ración de 100 gramos tiene alrededor de 238 calorías: unos 9 gramos de proteína, 48 gramos de carbohidratos, 1,5 gramos de fibra y menos de 1 gramo de grasa. Además, es una comida completa a la que sólo tienes que añadir postre si quieres. La cocina japonesa siempre será una buena aliada de tu figura, ya que contiene pocos hidratos de carbono refinados y menos azúcares que la dieta occidental. No te vas a encontrar con postres o tartas inundadas de nata, cremas o chocolate, lo que rebajará mucho las calorías de una cena o una comida. La filosofía oriental tampoco es amiga de las grandes cantidades o festines, sino de lo moderado pero exquisito. Además, el sushi da sensación de saciedad pero no te deja pesada. Su increíble mezcla de sabores te invitará a comer más despacio para apreciar mejor los ingredientes, lo que te hará comer menos y tener una mejor digestión. Muchas modelos, actrices y amantes de la cocina natural se han pasado al ‘menú sushi’ por sus beneficiosas propiedades nutritivas y su bajo aporte de calorías.
Amiga de tu salud
Después de la mediterránea, la oriental es una de las mejores dietas del mundo por su bajo contenido en grasas, que además son más sanas porque suelen ser poliinsaturadas. También tiene un alto contenido en yodo y un adecuado porcentaje entre hidratos de carbono y proteínas. El otro gran punto a su favor es el gran consumo de pescado, sobre todo fresco. Además de cuidar tu corazón y evitar el colesterol, este tipo de dieta hace mucho más ligero y fácil el proceso digestivo. La cocina japonesa también emplea muchas frutas y verduras frescas, sobre todo soja, una proteína de origen vegetal muy beneficiosa para la salud. Y como bebida, el Chá o té verde, mucho más saludable que cualquier refresco o cóctel. También puedes disfrutar del sake, su particular vino de arroz.
Cómo enfrentarte a la carta
Si la idea del pescado fresco te produce rechazo, no digas tan pronto que no. En la carta de un restaurante japonés puedes encontrar otros muchos platos cocinados: arroz, verduras, carne… Para que no metas la pata, aquí tienes una lista de lo que te puedes encontrar: – Sukiyaki: plato hecho a base de finos filetes de carne de res, verduras de temporada finamente cortadas y pasta de soja, cocido todo a fuego lento y condimentado con una salsa dulce. – Tempura: parecida a la fritura andaluza, pero a lo japonés. Gambas o camarones, calamares, pescados y verduras de temporada fritos en aceite después de ser bañados en una fina pasta de harina de trigo. Deliciosa. – Sashimi: pescados y mariscos frescos cortados en pedazos para comer de un bocado. Se mojan en una salsa de soja con wasabi (rábano picante japonés). – Yakitori: brocheta de pollo con salsa dulce, picante o salada. También se hace con pollo, verduras y hongos. – Tonkasu: ideal para las más carnívoras. Es un escalope de cerdo empanado y frito. – Shabushabu: un forma muy sana de comer carne. Son filetes muy finos de res o cerdo que se pasan por agua hirviendo. Se acompañan con verduras y pasta de soja. – Fideos: con una sopa caliente o mojados en sopa fría. – Sushi: taquitos de arroz cubiertos de pescado (atún, gambas o camarones, calamar, etc.) y envueltos en un ‘papel’ de algas marinas secas. Nuestra sugerencia: pide un menú de degustación para descubrir qué platos te gustan más.
